Un bicho que ha llegado a mi casa y que se lleva la mayor parte de mi atención. Una nimal medio muerto que me ha devuelto un alma maldita y que poco a poco se va recuperando de ese martirio, el que ha tenido que vivir estos últimos meses. Mujer cruel que vuelca sus frustraciones en un pobre e idenfenso animal, que no tuvo la culpa de lo que ninguno de los dos nos hicimos.
Por un lado, esa puta asesina. Por el otro, la jodía sicópata, y ahora, por fin, parece que he sabido elegir, o más bien, he sabido dejarme llevar por la dulzura y el encanto de una mujer de verdad. Sensible, tranquila, y a la vez divertida. Pero además de todo eso, una belleza.
Yo seguiré siendo un ser raro, aunque para ti sea lo mejor que te ha pasado. La belleza también la tengo, yo digo por dentro, otras dicen por fuera, y tú la encuentras por todos lados.
He tenido un día muy estresante de trabajo. Los cuchillos vuelan en esa oficina, y aunque quiera mantenerme al márgen, alguno me caerá cerca, intentando clavarse en alguna costilla. Intentando dañar algún órgano que espero que no sea el corazón.
Por lo demás, la cosa está tranquila, pero, ¿ qué es lo demás?.
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